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"Descubrimos que pasábamos por las mismas dificultades... Trabajando juntos, nos hicimos amigos... [los michoacanos, zacatecanos, duranguenses*]...Hay confianza entre [nosotros], y por eso, nos apoyamos."
- Jefe de una federación estatal, hablando de cómo conoció a mexicanos de otras regiones en una clase de alfabetización.
Las actividades artísticas populares tienen tres funciones: (1) estimulan la cohesión comunitaria; (2) les permiten a los participantes forjar vínculos con otras personas con las que ya tienen mucho en común y (3) minimizan las diferencias sociales, económicas y étnicas que existen entre ellos. Cuando los inmigrantes mexicanos se juntan en un ambiente que estimula la producción cultural y artística, crean mucho más que la música u objetos de arte. Estas actividades están estrechamente vinculadas con los procesos de autodefinición a nivel personal y comunitario. La participación en las artes populares sirve asimismo como una oportunidad para formar nuevas relaciones y para tener acceso a la importante economía de recursos y servicios. Los clubes sociales, artísticas y culturales, así como los centros de enseñanza y, hasta cierto punto, las empresas, son sitios importantes donde se puede participar en las artes populares. Además, sirven de puntos de acceso a una red de apoyo y de servicios sociales. Por ejemplo, una inmigrante que cose disfraces para la celebración del Día de los Muertos en la escuela de su hijo descubre cómo obtener otros recursos, como por ejemplo, dónde encontrar clases de inglés como segundo idioma o el número telefónico de un trabajador social en el Departamento de Salud.
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Es interesante observar que, entre los ciudadanos mexicanos arraigados en Estados Unidos, algunas de las diferencias entre ellos que hubieran sido significativas en México como la clase social perdieron cierto grado de su fuerza divisoria. Por ejemplo, los mexicanos que se establecieron en el mismo vecindario bien fueran de zonas rurales o urbanas llegaron a contar el uno con el otro. En cuanto a la interacción entre los inmigrantes mexicanos de diversos lugares, los encuestados dieron constancia del efecto catalizador de estas relaciones para la exploración y presentación en Chicago de distintivas formas artísticas y culturales propias de las diversas regiones de México. Ante la mayoría angloamericana y angloparlante, los mexicanos se identifican cada vez más unos con otros. En este contexto, el poder que tienen las artes populares para el fomento de vínculos sociales y para la minimización de diferencias o sea, para forjar relaciones entre personas de distintos grupos sociales surge como una fuerza importante aunque subutilizada.
* Michoacán, Zacatecas y Durango son estados mexicanos.
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